4月22日
Feliz Cumpleaños
¿Cómo no iba a acordarme?
Hace ya bastante tiempo que logré pasar un día entero sin pensar en ti y, desde entonces, cada vez han sido más frecuentes esos días en los que no me he sorprendido con tu nombre en los labios; o escribiéndolo de vez en cuando en la mampara de la ducha, que es el único sitio donde ya me atrevo a hacerlo. Aunque de pascuas a ramos, cuando me da por ordenar mi habitación o rebuscar entre mis viejos cuadernos, encuentre hojas con tu nombre, a veces escrito en los márgenes, otras repitiéndose decenas de veces hasta no dejar un solo espacio en blanco, entremezclandose tal vez con un "te quiero"... Ese nombre que debo haber escrito miles de veces, ese nombre que inspiró mi nick y tantas otras cosas.
Pensándolo bien, en realidad no deben haber pasado muchos días sin que te haya dedicado un momento en mi interior, sin que haya recordado esos ojos pícaros con los que tanto he soñado, esa sonrisa que me estremecía o esos gestos con los que me manipulabas a tu antojo, ese pelo enmarañado después de revolcarnos en la hierba, esos colmillos de vampira... Porque verdaderamente me chupaste la sangre y me abandonaste medio muerto cuando te diste cuenta de que ya conocía tus trucos y el modo de hacerte frente.
En realidad sé que llegaste a amarme, aunque sólo fuera durante esos dos instantes en los que vi esa mirada que se grabó a fuego en mi retina, pero me amaste, y fue por celos por lo que me abandonaste finalmente. Y sí, me hiciste daño, más daño del que nunca me había hecho nadie, pero también me hiciste fuerte, me hiciste de piedra en algún sentido, para bien o para mal.

Aunque lo que más me dolió es que fuiste tú la que más daño se hizo... Quisiste dejarme solo, quisiste vengarte por herir tu orgullo, pero al final fuiste tú la que te quedaste sola. Sufría al cruzarme contigo, viéndote ese rostro demacrado que te dejaba la vida que elegiste, oyéndote toser como si tuvieras 40 años más... Hace tiempo que no te veo, la última vez en tu barrio, a través de la ventanilla de un coche, pero sigo queriéndote, aunque hace ya mucho que dejé de amarte... Hoy es tu cumpleaños, me duele no poder felicitarte, siento no poder llamarte, saber cómo te va, hemos perdido cualquier contacto a pesar de prometernos amistad eterna...
Y tú, seguramente, ya no te acuerdas de mí.

Esto lo escribí hace exactamente un año, puede que alguno ya lo leyera entonces puesto que lo colgué en Ciao, me he acordado y como hace mucho que no publico una entrada...
Y mañana San Jorge. Bonita costumbre la de los catalanes: un libro y una rosa. Pero ya sabéis, siempre que salga de uno mismo, por gusto, y no por obligación o empujados por la publicidad. Tal vez hoy cuelgue algo más...
Sheuron.

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.